Ediles del Frente Amplio cuestionaron la aprobación de un fraccionamiento en Piriápolis por problemas de conectividad
La Junta Departamental aprobó el proyecto de Pueblo Arena SAS únicamente con los votos del Partido Nacional. Los cuestionamientos se centraron en la falta de conexiones viales y de una planificación territorial integral. Vecinos de la zona también se manifestaron durante la sesión.
La Junta Departamental de Maldonado aprobó el martes 27 de octubre el proyecto de fraccionamiento presentado por Pueblo Arena SAS y otro, correspondiente al expediente 716/2026. La iniciativa recibió únicamente los votos del Partido Nacional, mientras que los nueve ediles del Frente Amplio votaron en contra.
Durante el debate, los cuestionamientos de los ediles frenteamplistas se concentraron en la conectividad vial prevista para el fraccionamiento y en las consecuencias que su aprobación podría tener para el desarrollo futuro de Piriápolis.
Cuestionamientos a la conectividad
El edil Juan Urdangaray advirtió que el proyecto, de casi 500 metros de extensión, contempla una única conexión transversal ubicada en uno de sus laterales. Según señaló, esta disposición podría dificultar la conexión entre la Ruta 37 y otros desarrollos urbanísticos previstos en la zona.
También cuestionó los argumentos utilizados para justificar la configuración vial propuesta y reclamó que el expediente fuera estudiado nuevamente antes de su aprobación.
La necesidad de una planificación integral
Por su parte, Leonardo Pereira sostuvo que el desarrollo de Piriápolis no puede abordarse mediante proyectos aislados, sino a partir de una planificación territorial que contemple la ciudad en su conjunto.
Jorge Pieri, en tanto, advirtió que la falta de continuidad entre las calles puede generar dificultades para conectar este fraccionamiento con otros proyectos cercanos, como los programas de actuación integrada Ceballos y Piria. Señaló que las decisiones adoptadas en cada emprendimiento pueden condicionar las posibilidades de circulación y conexión de los desarrollos posteriores.
Los planteos apuntaron a la necesidad de analizar el crecimiento urbano de manera conjunta, considerando la infraestructura vial y las conexiones futuras, en lugar de evaluar cada proyecto de forma independiente.
Vecinos expresaron su preocupación
Durante la sesión también se hicieron presentes vecinos de la zona, que manifestaron su preocupación por el avance de las urbanizaciones en Piriápolis y reclamaron mayor participación ciudadana en las decisiones sobre el territorio.
Gabriela Muzio, vecina de Playa Grande e integrante de la Red Ambiental Piriápolis y Alrededores, expresó a la prensa su rechazo al avance de nuevos desarrollos urbanísticos y reiteró el pedido de una veda cautelar para frenar temporalmente nuevas urbanizaciones. Entre sus preocupaciones mencionó las inundaciones, el manejo de las aguas pluviales y la pérdida de vegetación nativa. Estos planteos se enmarcan en un debate territorial más amplio y no corresponden exclusivamente al expediente del fraccionamiento aprobado..
La discusión vuelve a poner sobre la mesa el desafío de compatibilizar el crecimiento de Piriápolis con una planificación territorial integral, la infraestructura necesaria y la participación de quienes viven en la zona.